I
MARCHA DE HERMANDAD FREMAP-ARNEDO: SUBIDA AL PICO
ISASA (LA RIOJA)
Próxima
a la ciudad de Arnedo (Logroño), está situada
la famosa y siempre temida Peña Isasa, que "muchos
la ven y pocos la pasan", según refiere el dicho
popular de aquellas bellas tierras. La Peña es un
bastión de origen calizo, de 1.474 metros de altura.
El
ascenso hasta la cumbre es posible a pie, pero para ello
se deben superar fuertes rampas y cortafuegos que hacen
muy dura la subida. El ascenso hasta ésta montaña
es aconsejable por todos aquellos que aman y respetan la
naturaleza, por las inmejorables vistas que ofrece, y por
la existencia de fósiles que es posible ver mientras
se realiza el camino entre las piedras de sus resquebrajados
taludes.
Las vistas
desde el Pico Isasa son inmejorables. También se
puede disfrutar del vuelo de buitres a tan sólo
unos metros subre tu cabeza, y escuchar el sonido de sus
alas cortando el viento.
Buena parte
de los participantes de ésta I Subida al Pico Isasa,
la componen empleados de Fremap-Arnedo.
El ascenso
a la cumbre es duro y en varias zonas muy exigente, debiendo
superar fuertes pendientes de cortafuegos, de ahí
el famoso dicho "Peña Isasa, muchos la ven
y pocos la pasan".
Si a la
belleza de la naturaleza en ésta región
de La Rioja, se le añade la natural belleza de
sus mujeres, el entorno se transforma insuperable, y el
ascenso inmejorable.
Como muestra
de la subida y coronación del Pico Isasa, y sin
dudar que la gesta del ascenso se llevaría a cabo,
Arantxa e Inés portaron hasta la cima las banderas
que harán recordar a todo aquel que después
consiga subir, que hasta allí llegaron los más
audaces de Fremap-Arnedo.
Es aconsejable
subir provisto de abrigo, mucha comida y agua. Incluso
en pleno verano, la temperatura en la cima se puede tornar
gélida.
Según
la tradición, todo aquel que suba a la cima de
la Peña Isasa, deberá dejar algo escrito
y guardado en la maqueta existente en la misma, para a
su vez recoger y leer lo que otro osado senderista dejó
en su última visita a la cumbre.
En la
cima se puede observar la dedicatoria en recuerdo al
montañero Juan Antonio Garrido, fallecido durante
la escalada al Mont Blanc (4.810 mts.) el 15 de agosto
de 2002. Junto a ella, con desafiante pose, la guapa
y simpática Mª Victoria.