Pedro Plazuelo Fernández

 

 

LIBRO DE CONDOLENCIAS POR PEDRO PLAZUELO FERNANDEZ

  Pedro Plazuelo Fernández
 
   
 

|Ir a la Web de la Peña Ciclista San Bartolomé|


Ciclo Club BadajozComo Presidente del Ciclo Club Badajoz, en nombre de todos los socios y en el mío propio quiero transmitir nuestro pésame por la pérdida de una persona representante de vuestro Club y tan querida.
Este verano estuvimos disfrutando de la Marcha de Sierra Morena y de la companía de vuestro Club y otros tantos y tantos amantes del Ciclismo; no tuve ocasión de tratar mucho con él pero a buen seguro se trataba de una excepcional persona.
Descanse en paz.

Juan Manuel Márquez Barea (Badajoz)

 


Querido amigo Pedro, esta mañana, practicando este deporte que tanto nos gusta y que a muchos nos une, me han dado esta fatal noticia.
No han sido muchos los momentos vividos juntos pero sí de muy grato recuerdo pues siempre nos has mostrado tu mejor cara y la mejor de sus sonrisas para compartirlas con nosotros. Has dejado huella por donde has pasado y en quien te ha conocido.
Allá donde te hayas marchado pueden estar bien contentos contigo pues "han hecho el mejor fichaje".
Recibe un fuerte abrazo de un amigo que, con un nudo en la garganta, te recuerda.
Mucho ánimo y fuerza para toda tú familia.

Andrés Alameda


De todas las edades han llorado a Pedro.
Han llorado los niños, porque EL jugaba con ellos como si fuera un niño.
Han llorado los jóvenes porque EL charlaba con ellos como uno más.
Han llorado los no tan jóvenes, porque EL era un amigo, un compañero, un colega, un marido, un padre, un hijo, un primo, un tío, un hermano, un cuñado.
Pero todos ha reído con EL, porque EL siempre tenía una sonrisa para todos ellos.
Allí arriba ahora estarán riendo con EL, porque allí van los BUENOS, los LUCHADORES, las GRANDES personas. Seguro que los tiene a todos como locos organizando alguna de las suyas.
A todos nos quedará el recuerdo de Pedro, alguien que será muy difícil de olvidar y muy fácil de querer.
Con todo mi cariño para la familia de Pedro.

Anabel


Pedro, presidente, amigo y compañero... hace tiempo que escuché hablar de ti, pero no te conocía, siempre escuchaba hablar de tu forma de ser, de como siempre tenías la palabra adecuada para contentar a cada uno..., llegó el día en que te conocí, un buen amigo tuyo me dio la oportunidad de conocerte a ti y a los tuyos, sin darme cuenta me metí en tu circulo de amigos, compañeros y familia. Compartí contigo días en bici, días de marchas, días de preparativos y de comidas.
Últimamente me preguntaba... ¿Cómo podías estar siempre de buen humor y con tantas ganas de pelear por una vida que te querían quitar?, y un día te pregunté, a lo que tu respondiste “teniendo bien el motor (el corazón) se puede con todo”, ahora entiendo, tu eras ese motor, el motor de un grupo de amigos de una peña y mucho más...
Nunca pensé que llegaría este momento, tan solo que la vida te había puesto una prueba, una prueba que tú como tantas otras cosas superarías sin ningún tipo de problema, pero ahora pienso que eras demasiado grande para estar aquí.
Siempre ocuparás un hueco entre nosotros y te veremos como lo que eras, un buen amigo, una mejor persona.

Anónimo


Querido amigo Pedro, lamentaré tu marcha hasta el final de mis días.  Siempre te echaré de menos.
Tu viaje sin vuelta hacia aquí es una pérdida irreparable para mí, ¡y lo ha sido tanto! que hasta del cielo se ha escapad0 un manto de lluvia justo tras tu marcha de ésta morada, y es que la madre tierra también llora por su hijo que prematuramente lo ha devuelto a su ser.
Desde entonces he quedado aquí como un ave abatida en pleno vuelo, y que sin remedio cae al suelo malherida, lamentándose por tanto dolor.
Querido amigo, lamentaré tu marcha hasta el final de mis días. Me consuela saber que allí donde ahora estás, ya andas haciendo reir a los que están contigo.
Ya sabes que cuando vaya a verte, deseo estar nuevamente entre los tuyos, para volver a trabajar y divertirme juntos.
Perdona por si acaso tardo hasta entonces, aún quiero y tengo cosas que hacer por aquí.

Antonio Gil


A Pedro no le conocía personalmente, pero tenía referencias de él por su familia y amigos de Montilla, pero aunque no le conocía me unía a él un vínculo, el deporte.
Y como sabemos todos los deportistas, lo importante es competir, y aunque él no ha llegado a la meta, como todos le deseábamos, la vida, si me consta que como buen deportista, ha competido y luchado hasta el final, por eso aunque su vida ha sido muy efímera, seguro que la misma ha sido un momento poético para su familia y amigos, y una ventana de esperanza en un muro gris del ayer para los demás.
Un abrazo sentido, para su familia y amigos.

Pepe Morales Carmona (Montilla)


   

ingeniA.gil