LA
CRONICA DE UN DUATLETA EN APUROS:
- Relatos de Pedro Plazuelo
(Presidente de la Peña Ciclista San Bartolomé),
en el primer duatlón afrontado por él
y su buen amigo Pepe, en los "101 KM de Ronda
2009", organizado por La Legión de Ronda
(Málaga).
-
- En esta ocasión la cosa estuvo cerca de
no acabar, pues hasta el momento es lo más
duro que he terminado.

- Todo empieza en una excursión que la Peña
Ciclista SanBartolomé realizó el año
pasado (2008) a la Sierra de Grazalema; y es que
subiendo el Puerto del Boyar (1.103 mts) me encontré
con un tipo en bici de montaña que me comentó
que estaba entrenando para la prueba de
los 101 Km de Ronda, lo que me sorprendió
por el tiempo que aún quedaba.
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- Después de charlar un buen rato, me dijo
que se podía hacer los 101 km de Ronda en
la modalidad de duatlón. Yo no sabía
nada de duatlón, excepto que había
que ir en bici y correr a pie, pero la idea me sedujo
y cuando volví al pueblo (Pozoblanco) se
lo dejé caer a mi amigo y entrenador Pepe,
que no dijo nada, pero yo se que la idea le gustó,
pues es un gran deportista.
Llegando el mes de febrero (2009) ya estábamos
inscritos los dos a la prueba de los 101 km de Ronda,
ya no había escusa y sólo quedaba
prepararlo lo mejor posible. Así haciamos
3 horas de bici y 6 Km a pie, fin de semana tras
fin de semana. Las horas en bici y los kilómetros
a pie fueron aumentando hasta llegar a las 4 horas
y media montados y 10/12 Km bajados. También
hemos hecho lo que hemos podido entre semana, aunque
poca cosa, ya que no hay tiempo, y ese es el gran
problema, la falta de tiempo y el desconocimiento
de la prueba, puesto que no teníamos la referencia
de nadie que la hubiera hecho antes, o alguien
cercano que te diga como va el tema, pero bueno
no pasa nada.
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- Llegado el día y el momento de la prueba,
los dos colegas estábamos en la salida algo
confusos y nerviosos por el montón de gente
que había. Pues bueno, cuando pegan el cañonazo
de salida, todos se mueven menos nosotros y es que,
como no podía ser de otra manera, ¡empezamos
pagando la novatada!, pues salimos de los 200 últimos
y eso que había 3600 inscritos. Por las calles
de Ronda hicimos lo que pudimos, es decir, adelantar
a un buen número de participantes, y cuando
dieron libre pasamos a muchos más, ¡pero
es que había muchísimos!.
-
- Bueno, una vez comenzada la prueba yo puse mi
ritmo y pa´lante, ¡que queda
mucho!, el recorrido era bastante bonito y algo
duro en algunos tramos, es normal, pero se llevaba
bien, Ah! Tengo que decir que iba solo, pues a Pepe
lo perdí en la salida. Yo sólo pensaba
en la transición, que es cuando echas a correr,
y la verdad es que con la bici me iba encontrando
muy bien.
-
En
el Km. 66 decidí esperar a mi entrenador
Pepe, que llegó enseguida, después
de cruzar unas palabras nos subimos de nuevo en
la montura y ya casi no lo vi hasta que estaba calzándome
las zapatillas de correr, me dijo que iba pa´lante
y yo le dije que tirase, pues él va mucho
mejor que yo corriendo. Al comenzar a correr tras
terminar con la bici, todo muy bien, pues era picando
hacia abajo, pero en el Km. 3 aproximadamente, aquello
se empinó y de que manera!, ya que tuve que
ir andando un buen trecho, eso si, adelantando a
la gente de la bici, pues también iban andando.
Como después de una subida siempre hay una
bajada, allí estaba!, y qué bonita
y larga que era!, de nuevo me sentí estupendo,
pero después de 5 ó 6 kilómetros
llegó el tramo de la “Cueva
del Gato”, un lugar muy bonito y
duro, y de nuevo me puse a caminar un rato, y otro
corriendo, hasta que faltaban 4 Kms, que los hice
andando, y llegué de nuevo a la transición,
para volver a coger la bici, y donde había
3 señores a los cuales pregunté cuánto
nos quedaba y ellos respondieron que 7 Kms en bici.
-
Para nosotros empiezan los 18
Km a pie, qué satisfacción me entró
en el cuerpo, de nuevo culote y zapatos de bici,
pues ya quedaba poco, ¡pensé yo!,
y así era, poco después de un rato
sobre llano vino lo que llaman la “Cuesta
de cachondeo”, la cual hice casi
toda a pie. Una vez terminada la subida
en el mismo pueblo (Ronda), me subí a la
bici y llegué a meta, muy orgullosos de
acabar este reto, mi amigo Pepe me esperaba con
los brazos abiertos y un poco de preocupación
por mi tardanza, y es que por eso es mi amigo.
Por
Pedro Plazuelo (15 /12/2009)

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